Vislumbrando la ciudad – en cuanto al manejo de la basura – resulta obvio pretender expresar este contenido, como también experimentar alternativas tangibles de soluciones viables a este fenómeno en el sector, por intermedio del diseño o rediseño de utensilios decorativos y de habitual uso al interior del hogar. En donde ejercitemos y descubramos la transformación al reutilizar los desechos para crear un objeto único, estético y funcional; en el fondo un concepto que es a todas luces interesante y atractivo por las proyecciones que tiene en el campo de la creación y la discusión.
La solución no es mediata, se requiere desarrollar la conciencia individual y colectiva respecto del problema de la basura y los efectos que ésta tiene en la vida de los habitantes de una localidad, empezando a valorar el espacio público como propio, logrando el cuidado del aspecto higiénico de las calles, lugares de recreación, trabajo, hogar, etc.
¡Quién sabe!, llegar a discutir en un futuro no muy lejano la preocupación más por el cómo elimino lo que no me sirve, que por el dónde desperdicio los desechos que genero. Es un tema complejo que requiere liberarlo en su primera etapa para poder deliberar en el amparo y propósito de nuestra urbanidad. Ideal sería proyectarnos y recibir al futuro con una formación adecuada en el presente, con un material educativo abierto y de vivencia arraigada, que no cierre los problemas ni de doctrinas o verdades absolutas frente a las cosas, sino que promueva el debate y las distintas miradas. Pensar, para excusar de sólo entregar una pura narración de los hechos.